Fisiología del pecho femenino
Las mamas son glándulas sudoríparas modificadas y son características de los mamíferos, puesto que su función es la alimentación de las crías. Los pechos de la mujer tienen un volumen considerable a partir de la pubertad, que aumenta durante el período de lactancia hasta en 1/3 su volumen.
En los humanos, el pecho femenino, aparte de su función inicial, que es la lactancia, tiene un claro componente sexual. Por ello, un pecho bonito representa un enorme atractivo para los hombres.
En las mujeres, el pecho comienza a desarrollarse a partir de la pubertad y según sea su crecimiento, la piel se irá adaptando a nuevas formas y tamaños, mientras en el interior se producen cambios que preparan las glándulas para la alimentación de los posibles recien nacidos. Existen unos conductos galactóforos que producen la secreción de la leche que sale a través de el pezón al exterior.
Esta parte del cuerpo femenino está muy influenciada por los cambios hormonales que ocurren dentro del cuerpo de la mujer. Así, durante la menstruación, el embarazo y la lactancia aumentan de tamaño. También los tratamientos hormonales y la obesidad hacen que aumenten considerablemente.
Si se adelgaza en exceso o con mucha rapidez, también el pecho pierde tamaño y puede llegar a la flaccidez, sobre todo cuando ya se tiene una edad avanzada.






